Videos personalizados de famosos: ¿trabajo digno o «curro» para lucrar con los fans?

En las últimas horas, una bomba explotó en Twitter a partir de un video en el que aparecían varias personalidades de los medios y el deporte ofreciendo un servicio de saludos personalizados para la plataforma Famosos.com.

Fredy Villarreal, Tamara Bella, Osvaldo Laport, Romina Malaspina o Quique Feldman son algunas de las caras presentes en la web. Sin embargo, si se ingresa al sitio, se podrá ver que el fenómeno va mucho más allá de las fronteras argentinas e incluye a celebridades –algunas más, otras no tanto– de diferentes países del continente.

Lógicamente, la difusión del video generó una catarata de comentarios irónicos y despectivos hacia quienes utilizan la plataforma para vender algo que parece cuanto menos sorpresivo.

¿Acaso alguien podría pagar para recibir un mensaje dedicado de manera exclusiva pero artificial por parte de un cantante, un presentador de TV o un deportista?

Evidentemente sí, porque la oferta no es sólo amplia en cantidad de opciones sino también en precios, los cuales se encuentran entre los 5 y los 200 dólares aproximadamente.

El valor de las cosas

El valor atribuido a las cosas que compramos puede tener diferentes razones. En este caso, aunque no hay un bien material o sea difícil calcular costos posibles de lo que implica el servicio que se ofrece, cada saludo cotiza de manera diferente de acuerdo a la popularidad de la persona en cuestión. Si hay alguien del otro lado que está dispuesto a gastar su dinero en una ilusión como esa, significa que –por más exagerado que suene– el servicio tiene una demanda que respalda la idea y el desarrollo de una plataforma de este tipo.

Ahora bien, ¿tiene sentido juzgar a los famosos que optaron por incorporarse al catálogo del sitio?

Aunque en las últimas horas Ángela Lerena parodió el “curro” o Pachu Peña fue ungido en Twitter por su disponibilidad gratuita para mandar este tipo de mensajes, lo cierto es que cada quien elige cómo gestionar su nombre. Sobre todo en el caso de personalidades públicas con años de trayectoria en los medios, que además saben lo que significa lidiar con el cariño y las exigencias del público en general.

Puede parecer desmedido, insensible o desesperado, pero cobrar por un servicio basado en el capital social que cada uno de estos famosos ha construido por cuenta propia es otra más de las manifestaciones de una cultura en la que ser “conocido” es un valor en sí mismo.

Aunque no nos guste la actitud o nos parezca innecesario, queda claro que es una vertiente más de las opciones laborales que se les presentan a aquellas personas con cierta trascendencia mediática (canjes, presencias en eventos, invitaciones a programas de entretenimiento, publicidades).

Si bien hay algunos ejemplos con fines benéficos (como el exfutbolista Rolando Schiavi o el mediocampista de Belgrano Hernán Bernardello), la mayoría de los famosos ofertados apela a este tipo de acciones para generar ingresos más allá de otros proyectos laborales. O, justamente, para subsanar la falta de otras opciones que no despertarían la indignación o el juicio de nadie.

Tiempos de crisis

“Si hay personas que quieren cobrarlo es un trabajo, no veo en dónde está lo que están haciendo mal. En mi caso particular yo estoy en la aplicación por el tema de los videos comerciales, lo haga con esta aplicación o cualquier agencia lo voy a cobrar porque es un trabajo, es lo más lógico. No le veo lo polémico o lo discutible. Yo para trabajar cobro, vos para trabajar cobrás. ¿Cómo no voy a cobrar para trabajar?”, argumentó la periodista Greta Rodríguez, otra de las presentes en el catálogo de Famosos.com.

Aunque su justificación es atendible, más aún en tiempos de pandemia y crisis y con todos los rubros laborales afectados de una u otra forma, lo que pareciera chocar contra la sensibilidad de las redes sociales es la falta de empatía que muestran este tipo de decisiones.

Si bien cada famoso puede elegir hasta dónde lucrar con su nombre y su entidad pública, cobrarle a un fanático una suma de dinero por unos cuantos segundos de comunicación directa (o algo parecido a eso) es cuanto menos discutible en términos de ética, ubicuidad y reconocimiento de ese otro que está detrás de un usuario de Instagram o Twitter.

¿Hasta qué punto es válido? Eso dependerá de cada conciencia particular. Los ejemplos similares sobran y no distinguen escalas, como en el caso de los meet & greet que venden muchos artistas por unos minutos de intercambio cara a cara.

Lo que queda claro es que la emergencia de este tipo de alternativas es otra señal de un mundo en el que el tiempo es cada vez más sinónimo de dinero contante y sonante. «Si lo querés acá está, sólo tenés que pagar», parece decir Famosos.com pese a la lluvia de críticas.

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La periodista Greta Rodríguez se mostró sorprendida por las repercusiones que generó el tema en redes sociales (Instagram). La periodista se mostró sorprendida por las repercusiones que generó el tema en redes sociales (Instagram).
La plataforma Famosos.com
La periodista Greta Rodríguez se mostró sorprendida por las repercusiones que generó el tema en redes sociales (Instagram).

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